domingo, julio 30, 2006

El Gran Lilo Cap.IV

- tu blog creativo -

Ramón llamaba “bailarina frustrada” a Oscar de manera simpática y graciosa. Aprovechándose de un brote de sinceridad una noche de borrachera, en la cual La Bailarina contó extensamente que tras una grave lesión de espalda, no tuvo otra opción mas que dejar la danza y dedicarse a las coreografías todo esto incluyendo iun variadísimo abanico de estados anímicos a lo largo de la narración de La Bailarina. Ramón sabía sacar partido de los altibajos emocionales que los artistas más inestables solían tener; profundizando en sus vidas personales, creando triquiñuelas de psicólogo barato y conociendo lo mas recóndito y secreto de sus vidas, al fin y al cabo siendo su amigo y escuchándoles para lo bueno y para lo malo. Esa mañana La Bailarina estaba de muy mal humor y Ramón lo notó enseguida, se mantuvo a una distancia prudencial durante un tiempo mientras La Bailarina discutía efusivamente con dos operarios. Cuando por fin estuvo libre, Ramón se acercó abriendo los brazos cariñosamente... “hombre, Oscar...como estas mariquita...”-increpó con sarcasmo para suavizar el visible enfado- sigue

No hay comentarios: